05 noviembre 2008

¡Sí se puede!


Muchas gracias a los amigos de Carboneras y otras partes del mundo que nos han mandado sus felicitaciones.

Sí, gracias, y creo que merecemos esas felicitaciones, finalmente. Después de la invasión a Iraq, de los horrores de Abu Ghraib y Guantánamo, del espionaje interno y el menosprecio de las leyes internacionales, de las garantías de Ginebra y del tribunal de La Haya y el tratado de Kyoto -- después de todo este desdén de las obligaciones al mundo y a nuestros propios ciudadanos -- nosotros los estadounidenses por una impresionante mayoría hemos dado un empujón para enderezar el país.

Susana y yo votamos ayer en la mañana, haciendo fila en el mismo salón de un edificio de apartamentos donde hemos votado siempre, cada dos y cuatro años según el puesto a llenar. Quizás porque llegamos temprano, las colas no eran de más de 30 minutos para votar en una u otra de las 5 o 6 máquinas, una por cada distrito electoral. Esas máquinas son viejas y un poco primitivas, pero bastante confiables comparadas con los sistemas de votar pulsando una pantalla. Sabíamos que aquí en Nueva York no había ningún peligro de que perdiera Obama, pero -- como nuestros vecinos también haciendo cola -- queríamos participar en este momento histórico. Y a la noche, observamos los resultados y pronósticos minuto por minuto en los varios canales de la televisión mientras cenabamos con amigos en SoHo (el barrio as sur de la calle Houston, de viejos edificios industriales ahora rehabilitados para "lofts" de vivienda y tiendas).

Así tomamos parte en una decisión histórica, para nuestro país y para todo el mundo afectado por nuestro país, que es decir todo el mundo. Histórica no solamente porque elegimos a un afroamericano, rompiendo una barrera de siglos, sino también porque el país ahora enfrenta las crisis más graves desde la Segunda Guerra Mundial.

Decíamos en la campaña electoral, "Sí podemos". Y pudimos. Pudimos elegir a la persona que parece mejor preparada -- por su inteligencia y cordura más que por su escasa experiencia -- para enfrentar estas múltiples crísis.

Anoche en el Metro, cuando volvíamos a nuestro apartamento en el barrio del noreste de Manhattan desde SoHo, unos jóvenes exuberantes, envueltos en los colores de la bandera, gritaban y cantaban, "Sí podemos" y después "Sí hicimos". Y una, sentada en el borde del asiento para extender su voz y sus brazos a todos en el vagón, gritaba, "Y lo más maravilloso, es que ahora podemos viajar a otros países sin mentir y decir que somos canadienses!" Sí, efectivamente, ya no tenemos que sentir vergüenza por ser de un país capáz de tanto atropello y estupidez, de un país sospechoso de ser racista hasta la médula. Como dice Barack, somos un país, los estados unidos, y podemos volver a ser orgullosos.

Ahora hay que continuar, para probar que "sí podemos" superar el colapso de crédito, producción y empleo, el calentamiento global y la contaminación del globo, los desastres de dos guerras (Irak y Afganistán) y de la seudo-guerra contra el "terror" en que nuestro gobierno ha abandonado y atropellado el respeto a los derechos humanos que fue el principio originario de nuestra república.

25 octubre 2008

¿Presidente Obama? - EE.UU. y el mundo

Por Fidedigna Fuentes
exclusivo para Iberomundo

Nueva York -- El auge de Barack Obama, el primer afroamericano con serias posibilidades de llegar a la presidencia del país más poderoso del mundo, no para de crecer. Para ayudarnos a comprender este fenómeno tan sorprendente, entrevistamos al sociólogo estadounidense Geoffrey Fox, autor de Hispanic Nation y otros libros sobre las relaciones étnicas en EE.UU. y otros países. La entrevista tuvo lugar en su apartamento a pocas cuadras de Central Park en Manhattan.

Fidedigna Fuentes -- Dr. Fox, usted ha observado la dinámica racial de Estados Unidos por muchos años. ¿Le sorprende el fenómeno Obama?

Geoffrey Fox -- Yo creo que ha sorprendido a todo el mundo. Quizás la única persona no sorprendida ha sido el mismo Barack Obama, o acaso su mujer Michelle, que parece tener enorme fe en su marido.

FF -- ¿Cómo explica usted el auge de Barack Obama, un negro tildado de izquierdista, en un estado como Carolina del Norte, antiguo estado esclavista y baluarte del conservadurismo más rancio de un senador como Jesse Helms, el "Senador No"?

GF -- Hay por lo menos tres factores nuevos. Primero, la demografía de Carolina del Norte y otros estados sureños ha ido cambiando desde la época de Jesse Helms. No solamente hay más inmigrantes de América Latina y otras partes del mundo "no blanco", sino que también ha habido mucho mayor concentración en las áreas urbanas donde las actitudes tienden a ser más, como decimos en este país, "liberales". Y la población negra que siempre estaba allí, ahora también es más urbana y más consciente de sus derechos, y obviamente muy motivado en esta elección a votar.

Segundo, el contexto nacional y global es totalmente diferente. Carolina del Norte ya no es un enclave que puede resistir las tendencias de otras partes, sino es solamente otro paraje de un mundo globalizado. En realidad siempre lo era, pero ahora la relación entre el bienestar del estado y los mercados y los conflictos en otras partes del mundo es mucho más evidente. Sus hijos e hijas se están muriendo en Iraq y Afganistán, sus industrias están sufriendo la competencia de China e India y otros países, y la crisis bancaria está golpeando a todo el mundo. Y la tecnología de comunicaciones, Internet y teléfonos móviles etc., hace mucho más fácil presentar información y movilizar gente. Todo esto hace que la gente piense seriamente una propuesta de cambiar la orientación del país para enfrentar estos nuevos desafíos. McCain tiene sus propuestas, pero parece que para muchos ciudadanos las propuestas de Obama son más convincentes. Es obvio que las respuestas del gobierno de George W. Bush no han sido adecuadas.

FF -- Usted dijo que había tres factores.

GF -- Sí, efectivamente. El tercer factor y quizás el más importante ha sido el candidato mismo. Su biografía extraordinaria, su combinación de las tradiciones blanca y negra en su persona, su gran tranquilidad, y su inteligencia deslumbrante. A pesar de ser tan joven, el candidato a presidente más joven desde John F. Kennedy, y de tener sólo cuatro años como senador nacional, Obama ha sabido dirigir una campaña presidencial muchísimo más eficiente que McCain, ha podido responder elocuentemente a todos los ataques mediáticos, y ha podido tranquilizar con su presencia y su discurso meditado a votantes que antes no podrían imaginarse apoyando a un negro. Y ha recaudado sumas de dinero récord.

FF -- Explíqueme ese término ‘liberal’ que tanto usa McCain en contra de Obama. Para nosotros en Europa o en América Latina, un liberal es amigo de las grandes empresas, que favorece el mercado sin trabas y libre de reglamentos. O sea, un capitalista conservador.

GF -- Sí, ya sé. Pero en Estados Unidos se le ha dado el significado casi opuesto. Por "liberal" se entiende uno que favorece la intervención del estado para promover la igualdad de oportunidades, algo como la democracia social en otros países. Para la derecha del Partido Republicano esto es anatema, equivalente al socialismo revolucionario. Así que cuando [el senador John] McCain acusa a Obama de querer ‘spread the wealth around’, o sea, redistribuir la riqueza, los que acuden a sus mítines lo aplauden con fervor.

FF -- ¿Pero no es cierto que la propuesta de McCain, de eximir a las empresas más grandes del país de sus impuestos, redistribuye la riqueza? Sólo que la redistribuye desde abajo hacia arriba.

GF -- Precisamente, de los más pobres a los más ricos.

FF -- ¿Es este fenómeno pasajero, producto de la excepcional historia de Obama y la convergencia de su campaña con la crisis financiera mundial, y la impopularidad del partido en el gobierno, o representa un cambio permanente en las relaciones raciales en Estados Unidos?

GF -- Obviamente ésta es una coyuntura extraordinaria e irrepetible. No habrá otro candidato como Obama, ni tampoco -- esperamos -- otra administración tan desastrosa como la de Bush. Pero yo creo que Obama ha sabido aprovechar esta coyuntura para realizar cambios que van a ser duraderos, ha abierto oportunidades para gente de diferentes razas y ha hecho que la gente se atreva a pensar en respuestas nuevas a los desafíos nuevos.

FF -- ¿Ganará el 4 de noviembre?

GF -- Las encuestas dicen que sí. Pero aún si no gana la elección, el país ha ganado enormemente gracias a esta campaña. Obama empezó su carrera en las calles de Chicago como organizador de comunidades, y esta campaña ha sido el más grande proyecto de organización de comunidad imaginable. En las oficinas electorales de Obama, en lugares como Wheeling, West Virgina y otros lugares remotos tanto como en los barrios más sofisticados, latinos, negros, blancos y otros ciudadanos han aprendido -- en muchos casos por primera vez en sus vidas -- a trabajar juntos por una causa común. Gracias a Obama, estamos empezando a conocernos, los unos a los otros, y descubriendo que “el otro” no es tan diferente como nos imaginábamos.

FF -- Y ¿si pierde?

GF -- Bueno, podría pasar. En ese caso mucha gente, incluyéndome a mí, sospecharía fraude electoral, porque hemos visto los intentos de suprimir el voto de jóvenes y de gente negra en muchas partes del país. Y sería muy difícil para McCain gobernar, con mayoría demócrata en ambas cámaras de la legislatura, con su propio partido divido, y sin mucho apoyo popular. Pero gane quien gane, Barack Obama y los millones de personas que ha atraído a su campaña habrán cambiado el país.

Fidedigna Fuentes reporta desde América Latina y España para los diarios Iberomundo y Otro País.

23 octubre 2008

Balta en la Gran Manzana

Ser el otro yo de alguién conlleva algunas condiciones, como por ejemplo siempre viajar con esa otra persona. Así es que Fidedigna y yo ahora nos encontramos en Nueva York, porque a Gef le dió la gana de volver a esa ciudad donde vivió casi 30 años (es muy viejo, mi compañero de cuerpo, pero yo siempre trato de animarlo para las cosas jóvenes como la música).

La verdad, no me molesta estar aquí. Es una gran ciudad, en todo sentido. Y el tiempo ha sido muy favorable, frío pero con sol. El otro día salimos para correr una vuelta del Reservoir, el gran embalse (como lago artificial) en Central Park visto desde el aire en la foto aquí -- para apreciar su belleza, pincha esta otra foto de Wikipedia del Central Park Reservoir.

Todo el mundo asume que Obama va arrasar aquí, tanto que, cuando unos pocos vecinos de Brooklyn pusieron vallas por McCain frente a sus casas, el New York Times los consideraba noticia. Pero es curioso : en Manhattan, casi no se ven botones u otra propaganda electoral como se suele usar en otras partes. El otro gran tema (aparte de las elecciones) es, por supuesto, el desastre económico que se avecina -- porque hasta ahora, la caída de la bolsa y las quiebras de bancos han tenido poco efecto visible, por lo menos para un visitante.

Antes de venir a Nueva York, estuvimos unos días en Cape Cod y Cambridge, Massachusetts, porque al viejo que siempre me acompaña le dio la gana de ver a sus compañeros de promoción de Harvard de hace -- siéntate para oir esto -- hace 45 años! Y la mayoría de ellos todavía verticales, caminando despacito pero sin bastones. Un poco aburrido para Fide y yo, pero, como dice el tango, ¿qué vachaché? (Por los no adeptos, eso es "qué vas a hacer" en lenguaje de tango). Pero sí disfrutamos ver esa accidentada costa, las playas y los árboles en todos sus colores de otoño.

Hoy vamos a ver algunas muestras de fotografías -- te contaré -- y posiblemente conseguir la guitarra que estábamos buscando para no perder la práctica. Ya le he pedido a mi otra compañera, Fidedigna Fuentes, escribiros sobre el curioso fenómeno de Sarah Palin. Hasta pronto.

27 septiembre 2008

Resistiendo las llamas del franquismo

Anoche finalmente terminamos de leer esta enorme y riquísima novela sobre la represión y la resistencia cultural al franquismo, situada en A Coruña, Galicia. Pincha el título para ver nuestra nota: Rivas, Manuel. Los libros arden mal. Original (en gallego/galego) Os libros arden mal. Trad. Dolores Vilavedra. Madrid: Alfaguara, 2006. 610 p.

Foto: quema de libros en A Coruña, agosto 1936. CasaDelCisco

22 agosto 2008

José Joaquín, Q.E.P.D.

Sentimos las pérdidas de todas las víctimas del desastre de Spanair esta semana y extendemos nuestras condolencias a todos sus familiares y amigos sobrevivientes. A nosotros nos tocó especialmente cerca, porque hemos perdido a un amigo y nuevo vecino cofundador de nuestra flamante comunidad de propietarios en Carboneras. José Joaquín Pérez de Obanos Liso, una persona muy querida en su país de Navarra y de gran relevancia en la agricultura de toda España, había compartido con nosotros en una comida en Carboneras sólo siete días antes de abordar el fatídico avión para unas merecidas vacaciones en Canarias.

21 agosto 2008

Campos de Níjar

Goytisolo, Juan. Campos de Níjar. Biblioteca Breve. 2da ed. Barcelona: Seix Barral, 1961.

En este reportaje de una visita de sólo 4 días al Levante de Almería (Níjar, Rodalquilar, Los Escuyos, Carboneras) en 1954, el jovencísimo forastero (Goytisolo había nacido recién en 1931 en Barcelona) mezcla observaciones visuales muy agudas y detalladas con diálogos cómicos de los rústicos habitantes, pero también trata de encubrir su falta de conocimiento de la región con una pedantería absurda. Me refiero al capítulo IX donde afirma “que los almerienses nunca han sido protagonistas de su historia, sino más bien comparsas, resignados y mudos” -- desde la ocupación por los fenicios!

Con todos sus defectos, el librito es lectura obligada para los que queremos conocer la historia reciente de esta zona, para ver cómo se han transformado los campos de Níjar y su entorno en este medio siglo. La pobreza e ignorancia (de letras, de medicina,del mundo exterior) que vio Goytisolo en 1954 eran espantosas.

Allá en 1954, el carretero Argimiro podía explicar al joven forastero,
--Aquí, la gente no baila agarrá como en las capitales. En los cortijos, la costumbre es tocá fandangos pá que bailen las mujeres y los mozos inventan la letrilla diciendo, por ejemplo, la que prefieren o la que les parece más guapa. Hasta hace poco tiempo, tós los noviazgos ligaban asín. Pero el mocerío de esta parte es mú bruto y, a la que uno lleva dos copas encima, le da por soltá verdaes con música y faltá a los otros, y ya tié usté armá. Que si ladrón, que si embustero, que si tu padre, que si el tuyo y, al finá, acaban llegando a las manos. [92]

Hoy los campos de Níjar y su entorno ya no sufren la falta de agua, de atención médica, de vías de comunicación y de casi todo menos chumberas y esparto de que se quejaban Argimiro y otros interlocutores del forastero, y la ignorancia no es obligatoria. Pero todavía hay veces que acaban llegando a las manos.

Juan Goytisolo

20 julio 2008

Ideas buenas y desastrosas

Ya, tras un momento reflexión, acepto que en su mayoría, estas ideas son buenas. Pero hay algunas realmente desastrosas, por ej. los números 1 y 14. Pero leedlas vosotros, para elegir cuál de estas ideas es la más desastrosa, o si por el contrario hay alguna rescatable para una sociedad solidaria.

Sociedad 40 ideas para cambiar el país

Los lectores de LA NACION, de manera anónima, elaboraron una cantidad de propuestas para cambiar la realidad que nos rodea y nos las enviaron. Educación, política, ecología, calidad de vida... ningún tema quedó fuera de su lupa. Aquí, los resultados

lanacion.com | Revista | Domingo 20 de julio de 2008

09 julio 2008

Confesiones de un viejo escritor

Este pequeño libro, el último del periodista y filósofo Gérard Horst / Michel Bosquet / André Gorz, llega disfrazado de una carta a su compañera de toda la vida, poco antes de suicidarse junto con ella. Pero en realidad es una retahila de confesiones para salvar su alma, o por lo menos poder morir en paz consigo mismo. Dorine seguramente ya las sabía todas, incluso habrá sabido mucho de lo que cuenta mejor que el mismo Gorz. Y -- estando tan enferma en sus últimos meses -- probablemente no llegó a leerlo. Como no tenía fe en ningún sacerdote o rabino, André Gorz eligió para confesor a nosotros, los lectores anónimos que constituimos su iglesia imaginaria.

Gorz, André. Carta a D. Historia de un amor. (Original: Lettre à D. Histoire d'un amour. 2006, Éditions Galilée.) Trad. Jordi Terré. El arco de Ulises. Barcelona- Buenos Aires-México: Paidós, 2008.

La confesión que parece dolerle más es de haber ninguneado a Dorine en su primer libro y única novela, El traidor (Le traître, 1957) donde presenta a un personaje "Kay" inglesa (como Dorine), perdida y dependiente en un ambiente francófono, cuando la verdadera Dorine era una persona mucho más independiente y fuerte que se defendía cada vez mejor en francés. Pero también nos confiesa sus inseguridades respecto a su identidad profesional y nacional, y cómo Dorine lo sostuvo en los peores momentos.

Para el escritor, dice Gorz, lo importante no es el tema, sino el acto de escribir. Tendré que reflexionar sobre esa afirmación. Creo que también es importante el tema que el escritor elige. Aquí el tema principal, aparte de la confesión, es el largo sufrimiento de su mujer, por un malogrado tratamiento con lipiodol y luego cáncer, y el coraje que tuvo ella frente a esos males.

AG dice hacia el final, "Tenía la impresión de no haber vivido mi vida, de haberla siempre observado a distancia, de haber desarrollado una sola parte de mí mismo y de ser pobre como persona. Tú [Dorine] eras, y siempre habías sido, más rica que yo." Es la confesión más triste de todas.

La vorágine: bases reales

Gracias al artista y cineasta Leandro Katz por esta gran labor de documentación, sobre una de las más grandes y más famosas novelas latinoamericanas y sobre la explotación de indígenas y caucheros que describe, hechos reales que acaecían en Colombia y Brasil a principios del siglo pasado.

Las Bases Reales de 'La Vorágine'

Yo había leído la novela recién en marzo del año pasado, y me impactó. Aquí puedes leer mi resúmen y comentario sobre la novela de José Eustasio Rivera, La vorágine (1924).

18 mayo 2008

Cuando vayás a Buenos Aires…

… no faltes de pasar un rato, o varios, en esta simpática librería.

Cultura / Aniversario
Por amor a los libros

Uno de los espacios culturales de mayor tradición de la ciudad, Clásica y Moderna, acaba de cumplir 70 años. Natu Poblet, hija de Francisco, su fundador, desgrana en esta nota esa historia llena de mística


LANACION.com | Revista | Domingo 18 de mayo de 2008

11 mayo 2008

Despertando voces


Chacón, Dulce. La voz dormida. Madrid: Alfaguara, 2002.

En el Club de Lectura de Carboneras, este es uno de los libros que más impactaron. Es sobre los terribles sufrimientos durante el gobierno franquista de las mujeres presas por haber apoyado la República -- una historia largamente callada, que aún estremece a los que vivieron esa época y a los más jóvenes que recuerdan los tensos silencios de padres, tíos o abuelos. El libro pretende dar voz a esas mujeres que, por miedo, represión, vergüenza o simple incapacidad de encontrar las palabras adecuadas, no habían podido contar sus historias.

Fue la última novela de Dulce Chacón, que murió en 2003 a los 49 años. Para documentarse, trabajó más de cuatro años leyendo todo lo pertinente y recogiendo testimonios orales.

Fue en el el Archivo General de la Administración en Alcalá de Henares que descubrió esta foto de una anónima Miliciana de la "Columna Uribarry" con un niño en brazos -- cuya cara y aretes dió a su protagonista ficticia, "Hortensia". La historia de ella enhebra las otras historias de muchas personas. Cuando empieza la novela la República ya ha sido derrotada y Hortensia, antigua miliciana y guerrillera comunista, está presa y encinta mientras su marido sigue en la lucha armada clandestina.

A través de ella, conocemos las vidas de muchas otras presas y sus familiares angustiados. Un Consejo de Guerra la condena a muerte, postergando el fusilamiento hasta que dé a luz, y entonces el protagonismo pasa a su hermana menor Pepita -- basada en una verdadera mujer del mismo nombre. Pepita no es de portar armas como su hermana, sino una muchacha asustadiza y despavorida que ni siquiera quiere saber del partido. Pero supera el miedo para hacer cosas muy atrevidas, primero para apoyar a su hermana, después para criar a la hijita que ésta le deja, y por muchos años para ayudar a un novio que casi nunca puede ver, un temido jefe guerrillero que cae en manos del régimen y dura decadas en prisión.

La autora explicó muy bien su método y su propósito en esta entrevista: Dulce Chacón: "La reconciliación real de la guerra civil aún no ha llegado" por Santiago Velázquez Jordán.

Al despertar esas voces dormidas, el libro me ha dejado oír también por qué tantos españoles hasta hoy admiran el Partido comunista español, por qué tantos otros lo aborrecen (aun si lo respetan), y por qué una minoría obstinada lo sigue votando. (Izquierda Unida, vehículo electoral del CPE, pudo sacar un millón de votos en las recientes elecciones y todavía gobierna en algunas localidades, incluyendo la ciudad de Córdoba. Pero sacó un solo escaño en el Congreso de Diputados, y en Navarra, el País Vasco, Andalucía y Valencia, IU es cualquier cosa menos unida, mientras en las otras autonomías apenas existe.) Hay que admirar el tesón y la valentía que demostraron Hortensia, Paulino/Jaime, Reme, Celia y los otros comunistas de la novela y de la historia real. Y hay que horrorizarse ante sus grandes errores históricos (expectativas de insurrección de la población civil, confianza en la dirección de Stalin y sus sucesores), su incapacidad de autocrítica y autorectificación y la intolerancia de sus dirigentes frente a los que no acataban, y los que hoy no acatan, su línea.

07 mayo 2008

La palabra que hace persona


Sociedad / Cárceles por dentro
Palabras en la oscuridad

Son mujeres. Están presas en la cárcel de Ezeiza. Muchas de ellas viven allí con sus hijos, y encontraron en la escritura un camino de recuperación. Una periodista de LNR participó de un festival de poesía entre paredes y rejas, y cuenta aquí la experiencia


LANACION.com | Revista | Domingo 30 de marzo de 2008

30 abril 2008

Pobrecillos dioses, pobrecillos nosotros


Maneras de vivir
Dioses muertos, arzobispos vivos

Por Rosa Montero


LANACION.com | Revista | Domingo 13 de abril de 2008

28 abril 2008

Crímenes más y menos perfectos

Trapiello, Andrés. Los amigos del crimen perfecto. Barcelona: Destino, 2003. (Última selección del Club de Lectura de Carboneras)

En Madrid en 1981 los “Amigos del crimen perfecto” (ACP), aficionados de la novela negra, son convulsionados por un crimen de verdad del cual ellos mismos son sospechosos, y cuando el fundador del club busca al verdadero culpable descubre que la vida real no es nada como las novelas que él mismo solía escribir y que el verdadero “crimen perfecto” es donde no es posible denunciar al autor aunque se sepa.

El primer capítulo es una graciosa parodia de las fórmulas de la novela negra, y concluye cuando el novelista Paco Cortés alias Sam Spade se harta de su propia repetición de tales fórmulas y de su mezquina editorial y renuncia a ambas. Después pasan muchas páginas sin novedad ni rumbo ni diálogo especialmente interesante (Paco en paro y deprimido, los amigos consternados) que sirve sólo para presentar otros personajes (miembros del ACP y otros). Finalmente el misterio arranca con el primer (y casi único) incidente dramático, el asesinato del odioso comisario de policía y suegro de Paco, un facho alcohólico y antiguo torturador después de la guerra civil.

Todo empieza el 23 de febrero de 1981, día del crimen imperfecto más notorio de la España reciente: la intentona del teniente coronel Tejero y sus compañeros de la Guardia Civil para abortar la democracia. (Ve vídeo aquí.) Trapiello lo usa para retratar diferentes tipos de madrileños a través de sus reacciones, desde regocijo a pavor hasta la total indiferencia de Paco. Pero es un momento breve, porque esto no pretende ser lo que el cínico editor de Paco menosprecia como “novela social”, sino un juegito literario donde los grandes acontecimientos históricos son mero escenario.

22 marzo 2008

Lenguaje para nuestros tiempos

“Hay que inventar un lenguaje que no produzca belleza – sino hambre infinita, mortalidad infantil donde nuestros ojos se desorbiten como estos monstruos sin lactancia”.

Así empieza la nota Poesía por Eduardo “Tato” Pavlovsky, en la contratapa de Página 12 del 20 de marzo. Es una idea que se les ha ocurrido a muchos profesionales de la lengua, horrorizados por la violencia y los destrozos planetarios que parecen ir en crescendo. Otra versión de una idea similar la presentó George Orwell en 1984. Pero como sabemos (y seguro que lo sabe también Pavlovsky, como lo sabía Orwell), el lenguaje es nuestra única arma posible contra la mentira y la búsqueda de la verdad la más eficaz defensa contra la corrupción del discurso.(Pavlovsky es “Psicoterapeuta. Autor, director y actor teatral. Entre sus numerosas obras se encuentran El Señor Galíndez, Potestad y La muerte de Marguerite Duras”.)

Os invito a releer lo que colgamos aquí hace algunos meses, cuando murió Roberto Fontanarrosa, sobre su concepto de “las malas palabras”.

19 marzo 2008

Palacete encantado

Viciana Martínez-Lage, Alfonso. Bajo el ciprés. Narradores Almerienses. Almería: Arráez Editores y Ediciones La Isleta, 2006.

Bajo uno de los cipreses del cementerio de una pequeña ciudad en el sur de España, un arquitecto recibe la primera intuición de la pasión y sangre que empapan un viejo palacete abandonado -- un palacete que él está encargado a derrumbar para construir una obra nueva. En un relato que te engancha desde el primer momento y no te suelta hasta su conclusión 60 páginas más tarde, viajamos desde las preocupaciones cotidianas de un profesional en la especulación urbanística de la España moderna y más o menos tolerante, para remontarnos al mundo de extrema intolerancia y represión de la dictadura franquista. Esa cruenta dictadura ha dejado fantasmas en toda España -- heridas nunca sanadas, angustias e injusticias calladas por miedo y el pavor de las sombras que pueden todavía ocultar a los esbirros. Y son fantasmas -- productos de su imaginación, tal vez, o verdaderos espíritus inquietos -- que revelan al arquitecto-narrador una historia de amor prohibido entre dos muchachos, y la terrible venganza del padre de uno de ellos.

La narrativa mantiene la tensión, estimula un deseo casi jadeante para saber qué pasará en las próximas páginas, y en momentos provoca un verdadero escalofrío. Y tiene otro mérito esta breve novela -- sus descripciones de los espacios, del cementerio o el palacete o hasta el rellano de escalera frente a la puerta de lo que puede ser uno de los fantasmas, son tan reales que te hacen sentir que estás en ese lugar.

Viciana es también autor de la novela El engaño del general (2004), otra narrativa en dos pistas cronológicas (el presente y pasado, en este caso, un episodio de la guerra civil en 1936), además de obras profesionales de geografía.

Para nuestro resumen y comentario de El engaño del general, pincha Pequeña biblioteca comentada)

Pincha aquí para una foto y entrevista a Alfonso Viciana.

Imágen: Camino con ciprés bajo cielo estrellado de Vincent van Gogh.

17 marzo 2008

Tinieblas y traición en Viena posguerra

Este mes en el Club de Lectura de Carboneras leímos el relato que escribió Graham Greene para preparar su guión para una famosa e impactante película, The Third Man (El tercer hombre, 1949). Pincha El tercer hombre para ver mi resumen y comentario respecto al relato. Sobre la película, ve la nota en El Criticón.

06 marzo 2008

Lo que se pierde en la traducción

El mes pasado nos tocó leer en el Club de Lectura de Carboneras "Madame Bovary" -- uno de esos muchos libros famosos que he querido leer por muchos años. De hecho, creo que leí una versión abreviada, cuando estaba en escuela secundaria -- yo tendría 16 o 17 años -- y aprendiendo francés. Pero, ya sea porque era una versión abreviada, o porque yo sólo estaba empezando a leer francés, o porque tenía 17 años, no me dejó una gran impresión.

Ahora sí. Y tomé el trabajo de leerlo en francés, versión completa, porque a Flaubert hay que leerlo en su lengua. Bueno, a lo mejor se tendría que decir lo mismo de Tolstoy, Thomas Mann, Mahmoud Darwish -- de todos los autores del mundo que se cuidan del sonido y la estructura de sus pasajes. Y como uno no puede saber todos los idiomas del mundo (por lo menos, yo no puedo), no tenemos más remedio que leer una traducción o quedarnos totalmente ignorantes. Así que rectifico: si puedes, deberías leer a Flaubert en francés. La traducción (la versión española me parecía mala) te puede dar el argumento, la historia, pero nada del placer de las sensaciones que este autor sabe crear por el ritmo de sus oraciones, la combinación de imágenes, los sonidos de las palabras escogidas.

Me costó mucho trabajo, con la ayuda incesante de un gran diccionario (Le nouveau Petit Robert, 2008), y a lo mejor perdí algunos detalles deliciosos. Pero me dio tanto placer vivir las pasiones de Emma, oir los discursos absurdos del farmacéutico, de Rodolphe y el sacerdote (entre otros), y poder oler y palpar la campiña de Rouen, que espero hacer tiempo el año que viene para leerlo de nuevo. Para un brevísimo resumen del argumento y mis reacciones, pincha Madame Bovary por Gustave Flaubert.

16 enero 2008

Tiempo de retorno

Un bellísimo cuento por Luisa Valenzuela, Tiempo de retorno. Y esto, muy diferente, de la semana pasada, también me gustó: A cajón cerrado, por Marcelo Birmajer. Salieron en LNR, la revista de La Nación de Buenos Aires, que explica la serie así: "LNR invitó a diversos escritores y escritoras argentinos a elegir un relato de su propia obra y justificar el porqué de esa elección. Aquí se inicia esta serie de cuentos, elegidos por sus propios autores, que estarán presentes en estas páginas durante el verano".

09 enero 2008

Chateando solo

La selección de este mes del Club de Lectura de la Biblioteca de Carboneras es Neuman, Andrés. La vida en las ventanas. Madrid: Editorial Espasa Calpe, 2002. Es una novela epistolar que para mí era claustrofóbica -- aunque el chico que escribe al vacío (porque su supuesta interlocutora nunca contesta y talvez ni existe) hace referencia a los apasionados "poètes maudits" como Lautréamont, Corbière y Rimbaud, no los emula ni en imaginería ni en aventuras réales, sino pasivamente observa actuar a sus pocos conocidos y acepta cualquier destino que no requiera un esfuerzo suyo. Esto sí suena auténtico: sus ansiedades sexuales de jóven tímido. Aquí va mi resumen: La vida en las ventanas

(A propósito, me constan que la presentación de nuestras Personas Libro en Carboneras, en la Casa de la Música el 17 de diciembre, fue un enorme éxito: mucho público, muchas "personas libro" presentando textos, y una gran fiesta después. Desafortunadamente, su servidor no pudo participar -- me veía obligado a acompañar a Fidedigna a Madrid, donde se proponía cubrir actos culturales para los diarios Otro País e Inmundo.)

06 enero 2008

Un puzzle de círculos

Vargas, Fred. El hombre de los círculos azules. 1996. Trans. Helena del Amo. Madrid: Punto de Lectura, 2007.

Jean-Baptiste Adamsberg, el nuevo comisario en un distrito parisino, enfrenta un doble misterio: ¿Quién está trazando círculos en tiza azul alrededor de objetos desechados en las calles de Paris? Y ¿quién últimamente ha dejado unos cadáveres degollados en esos círculos? Pero Adamsberg tiene un extraño método que deja a su inspector Danglard y otros polis perplejos: no seguir las pistas que a ellos les parecen más lógicas, sino dejar que su inconsciente y su intuición trabajen para sugerir hipótesis sorprendentes pero certeras.

Las novelas policíacas de Fred Vargas son muy populares en Francia y otros países, pero ésta nos dejó insatisfechos. Hay varios personajes excéntricos (un ciego guapo y resentido, una oceanógrafa con la manía de seguir a extraños en la calle, el mismo Adamsberg desaliñado y con su ensueño perpetuo) pero ninguno especialmente complejo -- hay una sugerencia de dilema moral sólo en el caso del patético inspector Danglard, pero su función en la novela se limita a observar como trabaja, o parece no trabajar, Adamsberg. Y casi no hay diferencias notables en sus maneras de hablar. Tampoco hay detalles visuales o sensuales para diferenciar una calle u otro lugar de cualquier otro de su categoria. Fue divertido leerlo, pero más por sus méritos como puzzle que por sus personajes.

"Fred Vargas" es seudónimo de la escritora y arqueóloga francesa Frédérique Audouin-Rouzeau.

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